Logo

Terapia con neuromodulador

Una terapia con TPM (Estimulación Magnética Transcraneal / TMS por sus siglas en inglés) es un tratamiento no invasivo que utiliza campos magnéticos pulsados para estimular áreas específicas del cerebro relacionadas con el estado de ánimo, la conducta y ciertas funciones cognitivas.

¿En qué consiste?

Durante la sesión:

  1. El paciente permanece sentado y despierto.

  2. Se coloca una bobina magnética sobre el cuero cabelludo, generalmente en la región frontal (corteza prefrontal).

  3. El equipo emite pulsos magnéticos repetitivos que generan pequeñas corrientes eléctricas en el cerebro.

  4. Estos estímulos ayudan a modular la actividad neuronal, ya sea activando o regulando zonas que presentan baja o alta actividad.

¿Para qué se utiliza?

La TPM se emplea principalmente para:

  • Depresión resistente al tratamiento

  • Trastornos de ansiedad

  • Adicciones

  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

  • Dolor crónico

  • Algunos trastornos neurológicos

En el caso de adicciones, la estimulación se dirige a áreas relacionadas con el control de impulsos y el sistema de recompensa, ayudando a disminuir el deseo o craving.

¿Cuánto dura el tratamiento?

  • Cada sesión dura aproximadamente 20 a 40 minutos.

  • Se recomienda un protocolo de 4 a 6 semanas, con sesiones frecuentes (por ejemplo, 5 veces por semana).

  • El número de sesiones puede variar según el caso.

¿Es dolorosa?

  • No es un procedimiento doloroso.

  • Puede sentirse un leve golpeteo en el cuero cabelludo durante los pulsos.

  • No requiere anestesia ni hospitalización.

  • El paciente puede retomar sus actividades normales después de la sesión.

Ventajas de la TPM

  • No invasiva.

  • No requiere medicamentos.

  • Pocos efectos secundarios (generalmente leves, como dolor leve de cabeza).

  • Alternativa segura cuando otros tratamientos no han funcionado.